Era domingo por la mañana, leía el libro de excéntrico aristocrático Francés, que en su narrativa demostraba la perversión y la lujuria de los personajes de su obra. Obviamente ya saben a quien me refiero, pero esa no es la historia. Estaba tan concentrado en la lectura cuando sonó mi celular, al mirar la pantalla: "Katen'ka llamando". Es el nombre de mi sumisa. Sabe que los domingos son para pasar el tiempo en familia o con amigos, o tal vez simplemente no hacer nada.
"¿Qué quieres?" –digo al contestar. "Amo, perdone que le hable pero es que…" –responde. "A ver dime, no te calles" –le digo. "Es que… necesito que me use, Amo. Por favor mi Amo, le imploro, le suplique me use" –me dice. "¿Para eso me molestas perra?" –le pregunto. "Señor le pido perdón por mi llamada, no quiero que se moleste, pero es que siento la necesidad de ser usada por usted, Mi Señor" –me responde. Le digo: "Sabes perra ahora estoy ocupado, estoy leyendo y lo que menos necesito es que me interrumpas. En una hora vendrán unas visitas, me vas a volver a marcar y quiero que te masturbes, que me pidas permiso para acabar, lo harás por videollamada para que te vean jadear como la sucia perra que eres, pero no solo te mastubaras, azotaras tus muslos con la regla de madera que te compré, dejarás caer cera en tu cuerpo y todo pero todo quiero verlo. Más tarde vendrás a casa desnuda solo te pones un abrigo para cubrir tu cuerpo, te quiero tal y como termines de hacer lo que te estoy ordenando". "Así lo haré Mi Señor" –me dijo.
Apenas cuelgo el teléfono, vuelvo a mi lectura y en el tiempo acordado llegan las personas que esperaba, son unos aprendices de Dominantes que vienen a que les de unos consejos, pasados los diez minutos suena el teléfono, era Katen'ka. La videollamada está lista: "Mi Amo, su perra se postra a sus pies y cumpliré con lo ordenado por usted. Mi Señor tengo en mis manos la regla de madera que compró para azotarme y ahora la usaré para azotar mis muslos". Enseguida se ve como azota sus muslos una y otra vez suena la regla sobre los muslos y de repente se escucha su voz quebrada por el llanto: "Mi Amo, mis muslos están ardiendo, la regla me ha marcado, Señor le suplico me indique en que momento debo determe". Le dije: "¿Acaso te he dicho detente? Por esa falta de respeto ve por unas pinzas y ponlas en tu lengua para que no se te ocurra a mover la lengua sin sentido". "Sí, mi Amo. Mi señor pondré dos pinzas en mi lengua y no escuchara más mi insolente voz" –respondió. Vemos cómo la regla sigue golpeando los muslos de la perra, oímos si respiración agitada y como la saliva cae de su boca al tener las pinzas en su lengua; sus pezones estaban erectosz esa bendita señal de que estaba tan caliente como yo al verla. Los que están conmigo muestran interés y observan sin hablar lo que está haciendo, después de 10 minutos más le ordeno detenerse y que se quite las pinzas.
Le dije: "Ahora perra ve por la vela y adorna tu cuerpo con la cera, quiero ver lo que haces y que digas lo que estás sintiendo. Quiero que vean lo obediente que es mi perra". "Sí, mi Amo" –me dijo. Encendió la vela, es roja tal y como me gusta adornarla. "Mi Señor, cómo ve la cera está empezando a escurrir, la pongo para que adorne mi cuerpo. ¿Señor, le gusta como la cera cubre mis tetas? La siento caliente. Me quema pero me excita. ¡Ufffff! Vea como ahora adorna mi vientre, tengo miedo de ponerla sobre mis muslos, están adoloridos, tan rojos, mmmmmmmm la cera me pone más ardientes los muslos. Me duele mi Amo" –me dice detalladamente. "Solo haz lo que te ordenó. Pon sobre los muslos la marca de tu Amo" –le ordené. "Sí, mi Señor" –dijo entre gemidos. A lo que agregó: "Mi Señor, he puesto sobre mis muslos su marca, la marca de mi Dueño". "Bien perra, si ya estás adornada. Ahora mastúrbate, mastúrbate como la perra que eres, una sucia perra siempre caliente" –le ordené. "Si mI Amo, Humílleme, digame lo que soy para usted" –dijo. "Para mí solo eres una perra caliente siempre dispuesta a ser usada, una perra con la cola siempre parada deseando ser montada y escurriendo siempre esa vagina de puta que tienes. Dime ¿cómo está esa concha?" –le dije. Contesta: "Mi Amo , está mojada, escurriendo fluidos de puta, la abro para que vea como está de caliente, apesta a puta, mi Amo" metió sus dedos y se notaba la húmedad que desbordaba de su interior. Los Dominantes que me acompañaban estaban igual de calientes que yo, no podían disimular las ganas de poseer una puta igual de obediente que Katen'ka. "Bien puta, ya que estás tan mojada ve por un pepino grande de los que compré para que lo metas en tu vagina. ¡Quiero que las uses pero ya!" –le ordené. "Si, mi Amo, iré de inmediato por él" –me dijo.
"Mi Amo, ya tengo el pepino. ¿Puedo usarlo ya?" –me dijo deseosa. "Antes de usarlo puta, pellizca tu clítoris, ponlo bien erguido, vamos puta, hazlo; quiero ver cómo se pone duro y quiero oír tus gemidos". –le dije. Sus gemidos se escuchan con claridad, jadea y respira muy agitada. Las personas que están conmigo ya sin recato se masturban viéndola, los ha excitado con verte caliente y jadeante asi como una perra. "Mi Amo, mi clítoris ya esta erguido, le suplico me indique si ya debo usar mi vagina" –respondió. "Bien, toma el pepino y mételo, hazlo de un solo empuje, fuerte que te abra" –dije. "Señor está muy grueso, me abre mucho, pero lo metí todo, me siento muy abierta, mis jugos escurren. Mi Amo, useme como le plazca" –dijo entre gemidos. "Mueve esas manos puta, mete y saca ese pepino con fuerza, vamos sucia perra quiero oírte jadear quiero que gimas como la puta que eres, vamos perra haz felíz a tu Amo" –dije. Sus jadeos son cada vez más y más fuertes, se retuerce con fuerza mientras saca y mete más rápido el pepino de su húmeda vagina. "Vamos puta quiero oírte como suena esa vagina mojada, esa concha de perra hambrienta que tienes, vamos puta, vamos mueve esas manos sucia perra barata" –le dije.
Los dos visitantes se tocan con placer en sus ojos y cada vez se notan más que excitados, no han pronunciado palabra alguna, están concentrados escuchándola y viendo el espectáculo que ella nos brinda. Mi Amo, le suplico me permita acabar., Mi Señor, estoy a punto" –decía entre gemidos intensos. "No, puta no acabes aún" –le ordené. Ella réplica: "Mi Señor, de verdad estoy muy excitada no puedo esperar más. ¡Por favor se lo ruego!". "Parece que no has entendido perra. Tú esperarás hasta que yo decida y si acabas te aseguro que el correctivo que te daré te enseñara a ser más obediente" –le dije con tono de enfado. Entre gemidos y sollozos Katen'ka me dice: "¡Amo, por favor, le ruego, le suplico se apiade de esta perra, por favor!". Me acerqué con sigilo a la cámara de teléfono y le dije: "Bien puta, puedes acabar. Pero gime como la puta que eres, quiero que todos tus vecinos escuchen como la sucia perra de su vecina acaba para su Amo". Sus gritos son fuertes y sus jadeos se vuelven más acelerados. Realmente verla era un deleite para mis ojos pervertidos y me hacía sentir orgulloso frente a aquellos hombres que buscaban consejo. "M Amo, su perra ha acabado como nunca, he mojado el piso y mis fluidos escurren por el pepino" –me dijo. "Bien puta, es hora de asear tu desorden. Limpia el piso con la lengua y disfruta de tus fluidos impregnados en el pepino, después vendrás acá porque tengo planes para ti" –le dije. Ella aún entre gemidos me respondió: "Así será mi Señor". Corté la videollamada, miro a mis invitados jadeantes y sudados, le dije: "Muy bien Señores, creo que no hay mucho que decir con respecto a lo que necesitaban saber. Ahora, si gustan pueden quedarse y aprender en directo a tratar a una puta y demostrarle quién manda".
Pasiones Prohibidas ®

Muy buen relato ,fascinante
ResponderBorrarPerfecto
ResponderBorrarMuy bien relato saludos
ResponderBorrarMe has robado un suspiro que bien detallado y que interésante suspenso para la continuación
ResponderBorrarUfff excelente escrito y bien relatado todo lo que sucede en una video llamada entre una puta y su Amo me moje mucho felicitaciones caballero
ResponderBorrarUn deleite, siempre leerle
ResponderBorrarTan rico como siempre, gracias por esas letras tan deliciosas
ResponderBorrarExquisito relató, cada orden, cada acción, la precisión, el detalle, realmente envuelve y convierte a esta lectora en parte de la historia.
ResponderBorrarGracias por sus exquisitas letras Mr. P
Un relato muy interesante Mr. P, la verdad ha logrado dejarme sin palabras, espero la continuación del mismo
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