22. En manos de un pervertido



Hola amigos me llamo Dayana,  casada, ama de casa; tengo 45 años, mi cuerpo es el de una señora otoñal, algo gordita, nalgoncita y de senos pequeños, color ojos café claros, pelo castaño, de estatura mediana. Harta de soportar a mi esposo, incluso hasta de mis dos hijos, de la rutina diaria y de no tener sexo. Siempre me consideré una mujer algo caliente, mejor dicho puta en la cama pero de un tiempo a esta parte me sentía poco deseada por el hombre que me hacía estremecer hasta quedar temblando de placer. Busqué opciones, al principio me enredé con mi compadre que después anduvo de hablador, poniéndome en boca de todos. Luego con un vividor que trató de estafarme. Mi mundo era muy corto hasta que entré a internet; subí un anuncio que decia: "Señora casada quiere tener una experiencia sexual y especial. ¿Qué proponen?". 

Dejé mi email, me llegaron muchos correos pero todos se me hacían insipidos y sin chiste hasta que mis ojos se toparon con uno que decia: "Tú no necesitas un hombre, necesitas un verdadero macho que te haga sentir puta y luego te de unas buenas cogidas; un macho que te haga sufrir y gozar a la vez. Si te interesa ponte en contacto conmigo". Eso fue como si un escalofrío me recorría por completo, solo de leer el mensaje ardí de deseo por dentro. Pensé que era algún señor de mi edad o más grande, contacte con él y me citó en su casa el lunes por la mañana.

Me quedé sola, me arreglé lo mejor que pude y me fuí a la cita un tanto nerviosa, toqué la puerta y vaya sorpresa, un hombre que no pasaba de los treinta me hizo pasar tomándome fuertemente por las nalgas, preguntó: ¿A ver qué tenemos por aquí?". Del apretón sentí dolor pero también una excitación desconocida, me desnudó completa y me dijo: "Puta gorda sebosa se ve qué nunca has hecho ejercicio. Ahora vas a hacer todo lo que no hiciste en tu vida".Apretando mis pezones me hizo subir y bajar haciendo sentadillas, mis piernas me dolían intensamente pero mi vagina se mojaba goteando líquido vaginal. Cuando ya no pude levantarme tomó su cinturón y azotó mis nalgas: "Párate cerda" –me dijo. Volvió a decir: "Ahora vas a tu sesión de baile". Lágrimas de dolor salían de mis ojos pero mi cuerpo ardía de placer y deseo, era algo inusitado para mí. Tirando de mis cabellos me sacó desnuda al patio y  me hizo bailar desnuda, el sudor y mis jugos vaginales escurrían por mi cuerpo. "Muévete zorra, mueve esas flácidas nalgas" –me decia mientras azotaba la parte alta de mis piernas. sentía tanto placer al ser humillada y torturada por su cinturón que cada vez mis fluidos eran abundantes y mi vagina palpitaba de una forma que no comprendía. 

Sus ojos se clavaron profundamente en mí, recorriendo mi cuerpo por completo, rió de manera perversa y me dijo: "Pareces una cerda, de pie te ves ridícula bailando". Sus ofensivas palabras calaban hondo en mí, haciéndome sentir de lo peor pero a la vez me calentaban de sobremanera; nunca había sentido algo así ni en mis más locas fantasías lo hubiese imaginado. Completamente bañada en sudor seguia bailando ahora bien erguida. "¿Vas a marchar?" –me preguntó en tono irónico. "Lo qué me pidas haré" –le dije. Por mi respuesta me llevé una bofetada que casi me dio vuelta la cara. "Me vas a decir Señor o de lo contrario te abofetearé hasta que lo entiendas" –me dijo. "Está bien Señor, lo que usted desee de mí se lo daré" –le dije. Sonrió y me dijo: "Eres una puta obediente". Sentí satisfacción al saber que estaba complacido.

Me tomó del cabello y me llevó al piso, bajó el cierre de su pantalón y metió su verga grande, gruesa en mi boca; hacía que me la tragara hasta el fondo produciéndome arcadas. La sensación era indescriptible, la sensación de placer me hacía olvidar incluso respirar en cada mamada que le daba. Él gemía como un macho en celo al sentir que mi "trabajo" era bien realizado, la fuerza de las embestidas eran brutales, no tenía delicadeza pero así me gustaba. Cuando estuvo satisfecho me obligo a ponerme en cuatro patas llevándome así hasta la sala, el piso caliente del patio lastimaba mis rodillas; en la sala me decia: "Haz el sonido de lo que eres". Yo hacía como si fuera una cerda. Me hizo esperarlo, fue caminado lentamente la cocina; cuando volvió traía en sus manos un plato con leche y un pedazo de pan que remojó en el plato, lo tiró al piso, yo como verdadera puerca lo comia sin meter las manos mientras mi calentura llegaba al máximo expulsando jugos vaginales. Acababa de una manera tan frenética solo con seguir sus órdenes que parecía  estarme orinando, él me hizo lamer el piso pasando mi lengua por mis propios liquidos; completamente desquiciada de placer y lujuria pedía a gritos me cogiera, él se reía y decía: "Vamos marrana haz méritos, caliéntame. Grita como cerda". Mis gritos aumentaban. Él volvió a decir: "Cómetela toda la verga y has sonar tu boca como los puercos mientras la mamas; los chasquidos de mi boca excitaban aquel depravado mientras yo me chorreaba.  Arrastrándome del pelo me llevó al baño y metió mi cabeza en la taza mientras sin compasión me dio su verga por el culo. El dolor que sentí era tan placentero que solo disfrutaba de cada empujón que daba, sentía mis entrañas llenas de su miembro. ¡Por Dios! Él soltó la la llave del retrete cayendo el agua del estanque sobre mí, reía como un niño al sentir que casi me ahogaba cuando levantaba mi cabeza tomándome del pelo; los orgasmos fluían por mi cuerpo, nunca estuve tan caliente como ese día. Humillada, pervertida, tratada como una cerda y yo lo aceptaba; lo peor era que disfrutaba como demente sus metidas de verga en mi culo; sus palabras y acciones sucias me llevaron a lo más alto de la lujuria y el sexo. Claramente sentí como su fierro ardiente llenó de leche mi culo al mismo tiempo que mi cuerpo era cimbrado en múltiples orgasmos a la vez, él sacó mi cabeza del baño, metió su verga en mi boca recién sacada de mi culo y me hizo limpiarla estaba terminando de limpiarla cuando un chorro de orina llenó mi boca, un sabor entre amargo y dulzón llegó a mi paladar mientras él me bañaba con el desecho de su vejiga. Eso fue lo último que recuerdo antes que mi cuerpo fuera sacudido por grandes espasmos y escalofríos. Quedé tirada en el piso entre mis propios fluidos y su orina.

No sé cuánto tiempo estuve ida pero al reaccionar él estaba a mi lado, su voz y su manera cambió de pronto: "Levántate corazón, vamos a bañarnos" –me dijo. Me besó tiernamente y me hizo sentir amada, deseada y valorada: "Eres la mejor, cumpliste mis fantasias y expectativas y te prestaste para todo; como me gustaría tenerte como la joya valiosa que eres; no te imaginas todo lo que haríamos" –me dijo. Sorprendida por su repentino cambio lo acaricié dulcemente y le di las gracias por mostrarme el mundo del sexo duro, lo disfruté y me encantó. Deslizaba suavemente la esponja con jabón por cada espacio de mi cuerpo, yo temblaba porque sentía como el agua se mezclaba con mis fluidos. Estaba tan caliente otra vez que no dudé en entregarme por completo y sucumbir a lo que su mente perversa tramará cada vez que nos volvemos a encontrar.

Ya vestida para volver a mí triste realidad, llamó un taxi, cuando pasó a buscarme le dijo al conductor: "Por favor tenga cuidado, ella es mi posesión más valiosa". Se despidió con un beso apasionado y me fuí. Al llegar a casa nadie notó mi ausencia, atendí a mi marido y a mis hijos como siempre pero mi mente, mis deseos, mi cuerpo y mis orgasmos pertenecen a mi Señor. Hoy espero ansiosa su llamada y como siempre correré a él para ser su cerda, su perra, su puta o que a él se le ocurra.



Pasiones Prohibidas ®

Comentarios

  1. Uffffff q delicioso convertirse en una cerda maniática loca x sexo es lo mas exitante q le traten asi hubo mucho �� para mi cuerpo buen escrito solo con leerlo me calentó

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  2. Excelente Mr.P como siempre sublimes sus letras pervirtiendo nuestra mente llevándonos a saciar lo más perverso de nuestro ser besos...

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  3. Que Rico cuando un hombre nos hace perder la cordura y nos hace entregarnos como putas salvajes en la cama y entregarnos sin inhibiciones al deseo sin freno

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  4. Es lo mejor que he leído de sus relatos! Gracias!!!

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  5. Que delicia mi demonio Perverso 🔥
    Muy placentera lectura mi amor
    😈😈😈😈😏😏🔥

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