Era viernes por la tarde, ya casi todos se habían retirado a sus casas o a los panoramas después de oficina; mientras tanto yo debía seguir trabajando, ya que me había atrasado con unos papeles que debía entregar. Por esta razón Nicole, la guardia de seguridad de la oficina tampoco podía retirarse. Ella estaba sentada en la recepción anotando algo en su libro de novedades. Salí de la oficina y le ofrecí un café y también mis disculpas por alargar mi jornada laboral. Aceptó el café y mis disculpas.
Tengo que decir que es una chica sensual de unos treinta y tantos, pelo largo negro hasta los hombros, de tez blanca y una hermosa sonrisa. En cuanto a su cuerpo, es una mujer "normal", solo destacan sus senos que vuelven loco debajo de esa blusa blanca ajustada y esa corbata color rojo.
Estaba tan aburrido que me empezaba a quedar dormido y eso que había transcurrido solo una hora desde el término de mi jornada. Pensaba en lo bien que lo estaría pasando con los colegas en el bar cercano al trabajo pero debía terminar. Nicole cada vez más aburrida en la recepción y aprovechando que mi oficina no estaba tan cerca de ella puso algo de música en el computador para alegrar la espera. Era una música suave, la verdad era como música de Night Club; mi mente comenzó a volar y a recordar cuando en mi juventud recorría esos lugares a ver a las chicas bailar y desnudarse; porque no decir, incluso a beber unos tragos y tratar de follar con la más guapa de la noche aunque tuviera que hacer fila y esperar mi turno. Estaba con esas imágenes en mi cabeza cuando Nicole golpeó la puerta. "Adelante" –dije. Abrió la puerta y me dice: "Disculpe que lo moleste, sé que no es su problema pero necesito ir al baño". "Claro, vaya" –le dije. "El problema es que no puedo dejar mi puesto solo. Usted sabe que en el edificio han andado tipos merodeando las oficinas y no quisiera que pasara nada" –me dijo. "Tiene razón Nicole, vaya y tome el tiempo que sea necesario. La espero en la recepción" –le dije.
Después que salió, me le acerqué y comenzamos charlar, me contó que le gustaba su trabajo pero que se le hacía un tanto aburrido ya que para muchos pasaba casi inadvertida, apenas la saludaban y que yo al menos tenía la deferencia de decirle buenos días cuando llegaba y despedirme cuando me iba. Le dije que no todos éramos iguales, habíamos quienes tenemos educación y otros simplemente fueron a la universidad. Se rió y me dijo: "Tiene razón, la educación no se consigue en la universidad". La charla estaba entretenida pero debía seguir trabajando, de manera educada le di mis excusas pero le dije que si quería beber un café fuera a mi oficina en 15 minutos y podríamos seguir la plática.
Mi mente divagaba entre el trabajo y Nicole, por alguna razón esta chica se había metido en mi cabeza, no podía quitarme el timbre de su voz ni esos generosos senos bajo esa blusa de trabajo. La tensión bajo mi pantalón se empezaba a hacer notoria y los demonios del sexo se apoderaban de mi cordura, al punto de dejar mi computador de lado y quedarme petrificado dando rienda suelta a mi perversa imaginación. No pasaron 20 minutos cuando golpeó mi puerta y me dijo que venía por el café que le había prometido antes, la hice pasar y que tomara asiento, fui a la sala donde estaba el hervidor y las tazas, preparé los cafés y comenzamos la charla pero esta vez algo más íntima. "Cuénteme de usted" –le dije. Me miró y me dijo: "Hace unos años el papá de mi hijo se fue con otra y desde ahí la vida en cierta forma se me puso cuesta arriba". "¿Cómo así?" –le pregunté. "Siendo separada y con un hijo la vida es pesada; perdón, pero no quiero aburrirlo con la historia de mi vida". Le dije: "Tranquila, entiendo lo que quiere decir; yo tampoco nací en cuna de oro y tuve que hacer grandes esfuerzos para estar donde estoy hoy". "¿Puedo decirle algo?" –me preguntó. "Claro, por eso estamos charlando" –le respondí. "Por primera vez alguien del tiempo que llevo trabajando aquí me toma en cuenta" –me dijo. "Creo que es mejor que me vaya" –me dijo como tartamudeando. "No es necesario que se vaya, quédese aquí y acompañeme en mi trabajo" –le sugerí. Ella rió y me dijo: "Está bien".
No podía concentrarme, la tenía en frente, mi cuerpo reaccionaba a su presencia pero no me atrevía a hacer nada, no por miedo al rechazo sino porque si intentaba algo podía denunciarme por acoso en Recursos Humanos e incluso afrontar una condena no solo de la empresa sino también de la justicia. Dejé de teclear y la miré, ella lo notó y dijo mirándome a los ojos: "¿Qué le sucede?". "Solo la observó, me deleito en ver sus ojos y sus labios perfectamente pintados" –le dije. "Señor, va a hacer que me sonroje" –dijo con nerviosismo. "No quiero que se sonroje señorita" –le dije. "Entonces, ¿qué quiere?" –me preguntó. "Primero, quiero que me deje de decir usted ya que me hace sentir viejito y segundo, quiero que sepa que tiene embobado, no he podido concentrarme en lo que tengo que hacer". Me miró en silencio y al cabo de unos segundos bajó su mirada, tal vez avergonzada. Me puse de pie y me acerqué a ella, le dije que me disculpara si había dicho algo fuera de lugar, me dijo que se sintió halagada pero a la vez avergonzada ya que hace tiempo que no recibía un piropo. Pasé por detrás de su silla y puse mis manos sobre sus hombros, le di un suave masaje que ella agradecía con gemidos casi inaudibles, le susurré al oído: "Nicole, eres una mujer preciosa y cualquier hombre estaría feliz de estar contigo". Ella gimió otra vez de manera suave y me dijo: "¿Tú crees?". "No sólo lo creo, te lo puedo asegurar" –le respondí. No me detuve, seguí deslizando mis manos hasta sus senos, eran grandes y firmes, estaba embobado, mi deseo esa desabrochar su blusa y masajearlos por completo, sentir como sus pezones se endurecían con el roce de mis manos. Le quité la corbata y poco a poco desabroché su blusa, su respiración se agitaba mientras mis manos entraban de a poco para rozar el borde de sus deliciosas tetas. Me detuvo por un momento, se puso de pie y me dijo: "Me estás calentando demasiado y si vas a jugar con fuego vas a tener que quemarte papito". "Es lo que quiero, quiero desatar el infierno contigo y que nos quememos juntos" –le dije. La abracé y le acerqué mi verga a su vagina sobre la ropa, sintió como mi bulto busco el espacio de su vulva y me dijo: "Hace tiempo que no follo con nadie y mi concha tiene hambre de verga". "Entonces le daré lo que desea" –le dije de manera perversa. Me bajé el cierre del pantalón e hice que sacara mi verga; la tomó en sus manos y lentamente comenzó a masturbarme. Poco a poco aumentó la intensidad y sin decirle nada se arrodilló, se arrodilló para meterlo a su boca; deslizaba su lengua de manera suave desde el glande a la base, yo gemía como un loco al sentir la calidez de su saliva impregnarse en mi verga. "Eso, hazlo así; me gusta cómo te lo tragas" –le decía. La engulló por completo, dejándola dentro hasta ahogarse y a babear por la comisura de sus labios. "¡Diablos, qué rico!" –le decía. Ella sabía que me tenía enloquecido por lo que empezó a chuparla más rápido, la sensación de placer era indescriptible al punto de hacerme gemir.
La puse de pie y comencé a quitarle la ropa, completamente desnuda la senté sobre mi escritorio y le besaba su cuello, comencé a bajar por su pecho hasta llegar a sus tetas; tenía sus pezones erectos, listos para meterlos en mi boca. "¡Ay qué rico papi!" –me decía, ella juntaba sus tetas para que mamara sus dos pezones a la vez. Ya no aguantaba más las ganas de meteserla, la acomodé más al borde y se la clavé de una embestida; Nicole cerró sus ojos y comenzó a disfrutarlo, primero fueron movimientos lentos hasta darle con todas las fuerzas que habían en mí. Parecía un toro en celo dándole la follada que merecía y ella era la hembra que estaba para satisfacerme. Se retorcía de placer, sus gemidos eran intensos y casi sin aire me decía: "Follame como a una puta". La di vuelta dejando sus pechos y cabeza apoyados sobre el escritorio, ella abrió sus nalgas y me dijo: "Métela en el culo". Mojé mis dedos con saliva y unté su culo, estaba tan caliente que solo de acomodar mi verga en la entrada de su ano se deslizó entrando hasta la mitad, de una embestida fuerte la hice entrar por completo, cosa que Nicole agradeció dando un grupo de placer. "¡Uy, que rica la tienes papito!" –me decía. Me tomé fuertemente de sus caderas y comencé a moverme rápido, ella seguía mi ritmo y me regalaba unos bellos gemidos que eran acompañados del sonido de nuestros cuerpos cada vez que chocaban.
Estaba a mi merced, se había convertido en mi presa y no la dejaría escapar hasta llenar sus entrañas con mi semen. Ella pedía a gritos que se la metiera más fuerte, que le destrozara el culo. Mis movimientos se hicieron cada vez más desesperados a medida que sus gemidos se intensificaban. Ambos estábamos al borde del éxtasis. Enredé mis dedos en su pelo y lo tiraba en cada embestida; ya casi sin fuerzas nos dejamos atrapar por el placer y los dos caímos en un orgasmo intenso. Aún delirantes, nos besamos de manera apasionada y volvimos a nuestras funciones.
Pude entregar la documentación al lunes siguiente cómo se esperaba pero me citaron a la oficina de recursos humanos por la situación que había vivido el viernes en la tarde con la guardia de seguridad. Les diré que a ella la cambiaron de instalación ya que pertenecía a una empresa a externa y, a mí me despidieron por actos reñidos con la moral y las buenas costumbres; todo por culpa de la calentura que nos hizo olvidar las putas cámaras de vigilancia. Ahora, si ustedes me preguntan: "¿Valió la pena?". Les puedo asegurar: "¡Valió la pena cada maldito segundo!".
Pasiones Prohibidas ®

Q ricoo dejarse llevar x los instintos mas perversos q le traten asi como una perra en celos sedienta de verga q le hagan ser una esclava del placer mas delicioso y estar a los pies del hombre. Q le de duro que solo sea sexo y se usen para los placeres mas bajos q delicioso
ResponderBorrarMuy bueno d vrdad
ResponderBorrarFue un encuentro buscado, el deseo de satisfacerse y satisfacer. No puede existir remordimiento con tan buen sexo ��
ResponderBorrarFantástico��
ResponderBorrarSuper excitante😈😈
ResponderBorrarLas mejores experiencias ocurren así. ..que rico mi Perverso 🔥💋💋
ResponderBorrarEspectacular experoencia muy sabrosa
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