64. Las cartas de Jeannette 2

 


Querida Madre.

Ha llegado el día, el Amo ha ordenado que me preparen para esta noche, a la pieza me van a buscar 2 mujeres, son muy bellas, ellas me conducen a una habitación llena de espejos, allí me depilan todo mi cuerpo: Axilas, concha, piernas; luego preparan una tina con agua caliente y colocan pétalos de rosas para el aroma. Madre el baño es delicioso, desde mi estancia en este lugar, la única forma de baño era cuando nos manguarean a presión, para luego dejarnos al sol para secarnos, después del baño untan mi cuerpo con crema, el aroma me hace recordar el perfume de mi abuela, se me caen algunas lágrimas, las que trato de disimular, posterior a ello, me maquillan y colocan una túnica blanca, que cubre todo mi cuerpo, lógico que voy desnuda, así bañada, perfumada, maquillada y “vestida”, me llevan ante el Amo. Al entrar a su habitación, mis acompañantes se retiran dejándome a solas con él, tiemblo de miedo.

Madre, lo siento no cumplí mi palabra de mujer, no llegaré virgen al matrimonio, aunque ahora ni siquiera sé si tendré marido. Mi amo, fue muy suave y paciente, en un principio, después de entrar a su habitación, él se acerca levanta mi cara desde el mentón. "¿Tienes miedo?" –pregunta; asiento con la cabeza. "Tranquila" –me dice, mientras acaricia mi cara con sus dedos, cierro los ojos, no me está permitido verlo, baja su mano por mis senos, los aprieta, tira de las argollas, duele pero me quedo en silencio. Me indica que suba a su cama y ahora con sus dos manos acaricia mi cuerpo, con una mano acaricia mi sexo, y con la otra mis senos, él sabe lo que hace, me excito y gimo. "¡Silencio!" –ordena. "Aprenderás a gemir y a acabar cuando yo lo indique" –recalca. Yo solo asiento con la cabeza.

De pronto saca su verga, me asusta su tamaño. Busca mi sexo empieza a penetrar, primero lento, luego fuerte hasta romper el himen, luego penetra más violento, hasta encontrar el vaivén que le acomoda, solo grito en cada embestida, me abofetea por cada grito, hasta callar, luego se retira de mí y me pide que me levante, la sábanas están manchadas de sangre, de mi sangre, de mi virginidad. Sin previo aviso me penetra en forma anal. Es un animal, folla salvajemente mi culo; madre, sentía que lo rompería pero en cada estocada encontraba placer. No tuve el permiso de gemir ni siquiera de acabar pero en mi mente estaba en un mundo llamado placer y lujuria, solo sentir la fuerza de sus embestidas en mi culo era algo impagable. Con decirte madre que aún tengo el culo adolorido.

Querida Madre

He sido la preferida del Amo en varias oportunidades, eso está provocando envidia en las otras mujeres, “Cosquillas”, me pone en alerta, que me cuide sobre todo con esto, tus cartas. Un día me aconsejo: "Katerina, no sé qué haces con esas cosas (ella no sabe leer ni escribir), pero acá no se usa, no está permitido". Madre le iba a contar que eran tus cartas, pero ella me hace callar. -Yo no sé qué son esas cosas, Katerina, ni tampoco quiero saber, tampoco quiero saber dónde las guardas, pues si sé, cuando me torturen para buscar información, lo diré todo, ya no aguanto los castigos como antes, solo puedo ayudarte en que uses palos blancos" –me dice. Percibía su miedo cuando me hablaba, no era una delatora pero callar algo así era algo peligroso para ambas. 

Al terminar me acerque a ella y le di las gracias, con un beso en la frente, como cuando me despedía de ti. Le hice caso, guarde tus cartas, y escribí a un palo blanco. Una de las tantas tardes entró el Amo, a mi habitación hurgueteo todo, hasta dar con las cartas, al solo ver el manojo, recibí una cachetada, luego dio la orden de que me llevaran al poste pues iba a ser azotada en público, había roto una regla. mientras salía de la habitación, escoltada por mi verdugo, un hombre formido, yo creo que media como dos metros, no podía ver su cara porque llevaba una capucha que solo dejaba ver sus ojos. Cuando íbamos llegando al patio pude divisar a “Yegua”, quien reía maliciosamente, al verla comprendí que ella me había denunciado. Fuí atada al poste, mi espalda fue descubierta, para recibir los azotes. Madre recibí diez de los cien azotes que eran el castigo. Al sentir primero mi cuerpo tembló por completo, el verdugo era hábil en su trabajo, sabía dónde perfectamente dejar caer el látigo. Al recibir los otros mi corazón se aceleró al máximo, estaba al borde de un infarto, mi respiración estaba demasiado agitada y me quedaba sin aire, mi sudor era frío y lágrimas corrían por mis mejillas. Al llegar el número 10 el Amo suspendió el castigo, me soltaron, caí como saco al suelo, casi sin conciencia. Él envió a “cosquillas”. "Cuídala" –le ordenó. "Vayan a la habitación que está al lado de la mía, esa será su habitación, también puedes quedarte ahí" –agrega. Al despertarme estaba boca abajo, mis heridas eran limpiadas por "Cosquillas". Al recobrar mis ojos ma visión de forma más clara, veo lo lujosa de esa habitación, en realidad pensé que había muerto y que estaba en el paraíso.

Querida Madre

Ahora, tú entenderás todo. Lego que "Cosquillas" me dio la idea de usar un palo blanco, empecé a escribirle cartas dirigidas al Amo, allí contaba mi día a día, como lo hago contigo, pero con una mirada de sumisa, en una noche escribí mas de 30 cartas, eran más cortas que las tuyas, pero surgieron de gran valor. Aquí que te anexare una de ellas, esa la que me salvó del castigo.

Querido Amo:

Ansío las ganas de verlo, de sentir que soy suya, pero temo no poder llegar. La otra vez cuando estaba de viaje, un grupo de los carceleros quiso abusar de mí, sé que debía dejarme, pues, para eso estoy, para satisfacer a los hombres, pero no quería. Perdón Amo por no obedecer sus normas, ansiaba que usted me tomara primero; así que luché, grité hasta que “Cosquillas” vino en mi ayuda, Amo ella se sacrificó por mí, fue sometida por ellos, fue penetrada salvajemente, mientras algunos esperaban su turno, otro me manoseaba y golpeaba. Cuando usted llegó del viaje y me mandó a llamar, fue el día más feliz de mi estancia aquí, gracias Amo, ahora puedo obedecer y entregarme a cualquier hombre.

Gracias Amo
Suya, su puta Katerina.

Madre, si sé que suena como si me arrastrara, pero eso me salvó del castigo y hace más grata mi estancia aquí, el Amo averiguo quienes fueron esos hombres por medio de "Cosquillas". Los mandó a buscar para dar el ejemplo de que con su propiedad nadie podía meterse sin que él otorgara permiso. Los sacaron al patio, fueron brutalmente golpeados hasta que casi no pudieron moverse. Ahí estaba el Amo paseándose en medio de los cuerpos ensangrentados. Sacó una pistola y los asesinó a sangre fría. Tuve miedo, mucho miedo porque entendí que ese podría ser mi castigo final si llegase a desobedecer y el Amo se cansará de mi. También, la pobre “yegua” fue llevada al patio y obligada a arrodillarse en medio del charco de sangre. El verdugo estaba listo y ella recibió mi castigo, se le agregaron cien azotes más por ser envidiosa de los tratos del Amo hacía mí. Luego fue subastada y vendida a otro hombre que según supe la usaba para mantener controlado el celo de sus perros. Sí madre, lo que lees, es usada para calmar el celo de esos animales. No quiero imaginar lo mucho que debe estar sufriendo en las manos de ese hombre. El Amo me dio permiso para seguir escribiendo solo para él, incluso algunas noches me hace leerle una de las cartas.

Querida Madre

Ya sé cuánto tiempo llevo acá,  lo supe por que las esclavas que cumplen 3 meses reciben 30 azotes, diez por cada mes y yo los recibí.

Querida Madre

El amo me quiere entrenar como Ponygirl, hoy fue mi primera clase, me pusieron una brida de caballo, botas largas, que terminan en pezuñas y una cola que me colocan en el culo, esa cola si se cae, recibo 30 fustazos, ya vestida me hacen caminar como caballo, debo levantar bien las piernas para simular el paso, cada vez que perdía el paso, era castigada con una varilla. Madre felicítame para ser mi primer día no recibí muchos castigos, el Amo me vino a buscar al establo e indicó que mi estancia nocturna seguía siendo en el interior de la casa, acá no hay celos, aceptaron que se comentaba que yo era una Ponygirl Purasangre, imagínate madre.

Querida Madre

Ya estoy entrenada como Pony, hoy será mi primera salida debo llevar al Amo a dar una vuelta en la cabriola, Me preparan para la ocasión, brida para mi boca, botas con pezuñas, cola en el culo con un vibrador en su interior, para sujetarme a la cabriola debo colocarme un fierro en la concha, el cual es sostenido por una especie de arnés, unido a la cola, con mis manos tomo las barandas del coche, espero que el Amo suba al carro, tome las riendas y me ordene caminar. Las instrucciones son simples:
Un tirón de las riendas indica detenerme.
Si tira a la derecha o izquierda, para allá debo ir.
Un fustazo, caminar rápido,
Dos fustazos trotar.
Muchos fustazos correr hasta que los golpes cesen o tiren de las riendas.
sobretodo, lo más importante, evitar que el Amo se caiga del carro.

Madre, he terminado la prueba y lo hice muy bien, el Amo me felicitó, el mismo me sacó el arnés de poni, luego indico que me bañaran, en la noche, me follo de muchas formas, estaba contento, no me lastimó, no hubo reglas, solo me amó y me dió a entender lo orgulloso que estaba de su nueva Ponygirl.




Pasiones Prohibidas ®


Comentarios

  1. Wao pues Caballero me gusto esta vez porque hubo tanto como justicia como deseo lujuria y eso está bien redactado me encanta su forma de dar los mínimos detalles felicitaciones

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  2. Le voy a hacer justicia a la crítica constructiva. Es una lectura que me llevó de principio a fin. Primero no supe a quien le escribía luego me di cuanta está hábil lectora no sabe darse por vencido. Tengo una pregunta el sitio? Y porque estaba alli? Porque la castigaron por las cartas? Acaso no tenía permiso? Que es el palo blanco? Me excedí con las preguntas. Tengo curiosidad. S

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  3. Es una modalidad, que no me atrae, pero para ella es gozo y placer, bienvenido, una espléndida mente, del escritor ya q hace que mi imaginación vuele, gracias.

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  4. Es una historia diferente pero llena de lecciones, donde se reconoce el buen comportamiento y la humildad. Gracias por compartir

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  5. Muy buen relato señor, como todos sus escritos, deja desbordar la imaginación...

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  6. Sus relatos nunca decepcionan es muy bueno con la escritura

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