Querida Madre:
He cumplido bien mi nuevo rol de Ponygirl, tan bien que luego participaré en una carrera, si gano seré premiada hasta quizás con dinero, si pierdo, si pierdo Madre, seré azotada, tantas veces como en el lugar quede. Mi Amo tiene grandes expectativas en mí, espero cumplirlas, a veces pienso que el haber participado en atletismo cuando joven puede ayudarme ahora.
Querida Madre:
Mañana será mi primera carrera, la cual es de 1.000 metros planos, para la ocasión han mandado hacer una cabriola de aluminio, debo llevan a un cochero de no más de 40 kilos, eso me da esperanzas de poder ganar, pues en mis practicas debo tirar una cabriola de fierro y cochero pesa, uffff, mucho. Esta tarde me colocarán un edema para vaciar mis intestinos, luego de la última práctica de la tarde. Llegó la hora de la carrera y aunque dí mi mejor esfuerzo he llegado en quinto lugar de un total de 40 ponis, lo que significa que solo recibí 5 latigazos, en 15 días más habrá otra carrera.
Madre:
Hoy cumplí seis meses, de mi "beca". De regalo he vuelto a recibir 30 azotes, pero esta vez dolieron más; hasta el alma. Luego me pidieron escribir la carta en donde te anuncio que no volveré porque acá hay mejor calidad de vida ¡Ja! ¡Qué calidad de vida! Acá solo se sufre, y gozan de tu cuerpo. Madre, en cada golpe recordaba nuestra última conversación. ¡Si solo te hubiese escuchado! Pero no mis ganas de conocer, de crecer, pudieron más. Ahora SÍ QUE CONOZCO, conozco el dolor de cada golpe, de cómo te humillan, de cómo te usan. ¡Cómo deseo estar en casa!
Otra vez en vísperas de la carrera. En mis prácticas cada día he sido más castigada, será porque ya no pongo el empeño de antes, ya todo da lo mismo, un castigo o un premio, el Amo quiso estimular mi participación en la carrera, ofreciéndome una parte del dinero del premio si ganaba.
Madre, he ganado, ha sido mi mejor carrera, salí con ventaja desde la salida, mi Amo está orgulloso, me ha dado 500 mil pesos, los cuales están depositado tu cuenta. Yo no los podré retirar, así que disfrútalos y piensa que es un regalo de mi parte por cuidarme.
Madre:
Hay días que solo te castigan por placer, por el placer del Amo, del carcelero o quien esté a cargo ese momento, te hieren para que seas una mejor esclava, una mejor sumisa, una mujer que entregue su cuerpo y alma, a quien la posea o a quien el Amo quiera. Ayer fue uno de esos días, me despertaron a golpes, luego fui llevada a la mazmorra, Madre es una habitación llena de instrumentos de castigos corporales, hay cepos, potros para estirar tu cuerpo, potros donde te colocan máquinas para... (Esta palabra no te va gustar) follar, te insertan un vibrador por el orificio que el verdugo estime, te excitan al máximo, pero no se me está permitido que acabe hasta que ellos autoricen, eso es lo más agotador. Hay sesiones en que he aguantado como diez veces y termino agotada o como en otras que no he aguantado ni una y termino azotada. También está la cruz de San Andrés, te atan para que al recibir el golpe, para que no lo esquives. Es utilizada para nalguear, azotar,…etc. Para el golpe directo utilizan, flogger (de ocho o más tiras), látigos, varillas, palas, correas, y otros. Ese día, me dejaron en el cepo, pues solo querían follar, a veces hasta tres tipos usaban de mí, en el mismo momento, luego de haber sentido en mi cuerpo a más de 15 hombres, el amo me suelta y coloca en la cruz, allí con una varilla , castiga 30 veces, debo contar cada golpe y dar las gracias (Las gracias por hacer de mi vida un infierno). Al terminar el castigo, se me envía a la habitación donde “Cosquillas”, atiende mis heridas, si se lo permiten, de lo contrario me atan a la cama boca abajo, hasta el otro día, como fue en esta ocasión.
Madre:
Esta noche ha ocurrido algo horrible, pero me hizo dame cuenta de lo organizada de esta actividad. La policía del lugar hizo un allanamiento, registraron todo, piezas, caballerizas, mazmorras, todo, buscaban a una estudiante extraviada, esa estudiante era yo. Al parecer tú has hecho la denuncia, gracias pero no sirvió de nada, el policía que estaba a cargo dice que yo no estaba en ese lugar, luego de eso mi Amo me entregó a él, quien me amordazó y folló toda la noche, mientras el grupo de policías hacia lo mismo con el resto de esclavas. Fue terrible, el tipo no tuvo consideración de mí, fue violento, hiriente, luego de terminar con mi cuerpo, me orinó encima y dijo: "¿Acaso pensabas que esto terminaría contigo de vuelta en tu casa? Pues, te equivocaste. Mientras tengamos nuestra tajada del negocio y podamos cogerlas permanecerán por mucho tiempo aquí". Por fin me soltó y dejó sola en la habitación.
Ya no lo soporto más, tendida en la cama lloro desconsolada. El destino se había jugado una carta macabra en mi contra, no había a quien recurrir para pedir ayuda, la organización tenía comprada a la policia, así que nunca seríamos rescatadas de este maldito infierno. MADRE, ME ESCAPARÉ, NO AGUANTO MÁS. La habitación estaba sin llave, puedo salir sigilosamente y ocultarme en el jardín, luego trataré de subir a unos de los vehículos policiales y listo. Posiblemente en la central de policías habrá alguno honesto, que pueda ayudarme. Así lo he decidido, me escapo. Lo siento Madre, pero no te llevaré, dejare acá bien ocultas estás cartas, no quiero que nos pillen a las dos. Tal vez algún día las encuentre alguien y sepas que al menos intenté con todas fuerzas de mi ser volver a casa.
Madre:
No tuve éxito, apenas estuve media hora libre, al llegar a la cuidad me descubrieron y entré esposada a la comisaria, allí divise cárteles de búsqueda, buscaban a más de 30 mujeres, entre ellas distingo mi foto y la de “Yegua”, al reconocerme empiezo a gritar: "¡Esa mujer soy yo! ¡Suéltenme, déjenme en libertad!”. Pero nadie hacía caso de mis alegatos, al contrario, se burlaban. Me metieron en el calabozo y una de las policias hizo que me desnudara, se puso unos guantes de látex y sin decir nada metió sus dedos en mi culo. Grité, supliqué pero ella se excitaba al oírme. "¡Eso, llora maldita puta!" –me decía. Cada vez metía y sacaba sus dedos más rápido mientras pasaba su lengua por mi cuello. Mi culo se había acostumbrado al movimiento de sus dedos, hasta que uno a uno los hacía entrar. De pronto, sentí como ya tenía toda su mano dentro, el dolor era insoportable. "¿Te gusta perra?" –me preguntaba, las lágrimas salían de mis ojos pero movia la cabeza en señal de afirmación porque si decía que no, podría dañarme más de lo que ya estaba haciendo. Al fin sacó su puño de mi culo y se quitó los guantes. Ella se bajó los pantalones y me obligó a lamer su vagina y no detenerme hasta sentirse satisfecha. Al principio sentí asco, ya que siempre me han gustado los hombres pero por alguna razón yo estaba disfrutando del sabor de sus fluidos y me calenté mucho pero no me fue permitido por ella tocarme, solo debía obedecer lo que me decía. Al fin acabó y llenó mi boca con sus cálidos fluidos. "Eres una buena puta. Ahora vístete porque pronto vendrá tu Amo a buscarte" –me dijo viendo cómo me vestía. Antes de salir me dejó esposada a los barrotes del calabozo y se fue.
Al llegar mi Amo, se arma una especie de show, él declara ante jefe de la policia, que yo soy su esposa y, que me volví loca, y creo ser la mujer de la foto. Él pregunta: "¿Acaso esa dama que sale allí, se vería como yo?". Todos ríen, luego se acerca a mí y pregunta mi nombre en voz alta ¿Cuál es tu nombre perra? Valientemente intento pronunciar mi nombre completo, pero recibo un golpe, él me pregunta 3 veces más, cada vez que pronunciaba mi verdadero nombre recibía un golpe cada vez más fuerte, al final el dolor, la humillación y el desamparo por no conseguir mi ansiada libertad, termino diciendo que mi nombre es “Katerina". Las risas que escucho duelen tanto como el látigo que usa mi Amo para castigar mi osadía delante de ellos
Cuando llegamos al lugar de mi confinamiento, el Amo dicta mi sentencia: "Por tu osadía al escapar, serás castigada por siete días, en las noches serás llevada al salón para que sirvas de puta, luego para descansar dormirás en el establo como el animal que eres, pasado tu castigo y si aún estás viva, serás vendida como esclava al mejor postor, tu castigo empieza de inmediato". Él me amarra a unas cadenas que hay en el techo, empieza el castigo, alcanzo a contar 60 fustazos, cuando pierdo el conocimiento, para despertar me tiran agua, ahora estoy en el baño de la mazmorra, allí castigan mi cuerpo con chorros de agua. En la tarde me aplican un gel analgésico y cicatrizante, me preparan para ser puta, luego como las 4 de la mañana, me dejan en el establo para dormir. A las 7 de la mañana soy despertada para empezar el castigo. No reconozco mi cuerpo ni comprendo mi aguante, pero sigo viva; viva pero sin esperanza. Ya no te puedo escribir, solo lo hago en mi mente mientras descanso, acá en el establo solo hay paja, a mi habitación nunca volví a entrar, espero haberte ocultado bien, ahora me acompañaras, en mi mente y corazón.
Fuí vendida a un multimillonario por 350 mil dólares soy atada y enjaulada, puesta en un camión, antes de irme “Cosquillas” se despide de mi con cariño y respeto, me da palabras de aliento, consejos de esclava: “No busques el castigo, sé obediente, ama a tu Dueño" y muchas otras más, al final me entrega tus cartas, envueltas en uno de mis vestidos, ese gesto me hace llorar "Gracias amiga" –le digo iba a acariciar mi rostro cuando es empujada por uno de los guardias, las puertas del camión se cierran y todo se vuelve oscuro. Fue un viaje largo pero por fin después de mucho tiempo pude dormir y no ser despertada por alguien que quisiera servirse de mi cuerpo. Llegamos a un pequeño aeródromo. Mi nuevo Dueño, me envía en avión a su casa, allí soy recibida por sus esclavas, ellas me sacan de la jaula, me bañan perfuman y visten, luego soy enviada al despacho del Amo. Él observa mi cuerpo, toma mi mano y hace girar, luego levanta mi cara y me dice: "Eres hermosa". Al soltarme bajo mi rostro, ya que no sé cuáles son las normas para estar frente a él. "Mírame, han encontrado esto en tu jaula" –me dice. Son tus cartas madre, tengo miedo por cómo va a actuar pero dice: "Me gustan, quizás te deje seguir escribiendo, dependerá de ti, de tu comportamiento. Por hoy descansarás, luego de comer, irás a tu habitación, hasta que te mande a llamar, por ahora no quiero tomarte. Si sales de tu habitación sin permiso cualquier hombre te puede follar y castigar, en cambio sí obedeces, serás mejor tratada. ¿de acuerdo?". "Si Amo" –contesto.
Madre:
Luego de 3 meses, se me ha permitido escribirte. Esta nueva experiencia me ha hecho crecer como esclava, él es un Amo severo en el castigo pero amable en la recompensa. A los tres días de estar aquí me mandó a buscar, si bien estuvimos juntos sexualmente, también tuvimos una sesión de sadomasoquismo, fue muy cuidadoso de no lastimarme, él tenía control absoluto de la situación. Sabía cómo tocarme para despertar esa puta que estaba atemorizada en mi interior. Es como la historia que me contaste una vez, en donde se subastaban un viejo violín. Nadie podía ver el valor que tenía ya que se veía desgastado e inútil, nadie ofertaba por él, ya que ni siquiera para ser exhibido servía, hasta que llegó un hombre que lo limpió y afinó sus cuerdas y tocó la melodía más hermosa que nadie jamás había escuchado, y que conmovió hasta los huesos a los asistentes a la subasta y después de ser oído todos hicieron exorbitantes ofertas por ese violín ya que solo le faltaba la mano del maestro para que su verdadera hermosura fuera apreciada. Bueno, él sabía el verdadero valor que había en mí, ya que es mi Maestro y mi Amo. Dice que soy posesión más preciada, incluso cambió mi nombre, ya no soy más Katerina, ahora soy "Aiko", un nombre japonés que quiere decir: "Niña Amada". Por eso hasta el momento no me ha entregado a otros, en las noches cuando me ha mandado a buscar, después que sacia su ganas en mí, conversamos de ti, Madre te conoce tanto por medio de mi, que te quiere conocer en persona y sé que lo hará, ya que tiene negocios en Chile que debe atender cada cierto tiempo.
Él quiere marcar mi cuerpo, a fuego, que representara mi entrega hacia él, y a la vez, él ofrece su protección y que jamás me vendería. Luego de pensar acepto, pero antes pido verte por última vez, aunque sea a la distancia, aunque sea para entregar mis cartas. Ha aceptado. Está arreglando los papeles para que pueda salir con un pasaporte falso con él y no ser reconocida en el aeropuerto y poder volar sin problemas para sentir tu abrazo por última vez.
Madre.
Siempre fuiste una gran mujer, desde que mi padre murió luchaste para que yo terminara mis estudios, para que fuera una gran mujer, madre después que nos veamos no hagas nada por intentar que me quede, como te dije antes, el Amo es una persona amable cuando quiere serlo pero siempre anda con mucha protección. Así que cualquier cosa que pueda entorpecer sus deseos esos hombres se encargan de la manera más brutal que pueda haber. Ahora estoy bien, seré amada y respetada en mi esclavitud.
Te amo y siempre estarás en mi corazón. Siempre con tu recuerdo en mi alma, se despide. Tu hija.
Jeanette.
Contrario a lo que tal vez piensen, Jeannette nunca volvió a ver su madre, ya que las cartas en su totalidad le fueron entregadas. Al ver el dolor y el sufrimiento que su hija estaba viviendo, el corazón de su madre se apagó lentamente como una vela. Lloraba todas las noches pensando en ella y en la tortura que estaba experimentando. Jeannette había venido al mundo para ser una mujer exitosa y no la esclava de alguien. Luchó por todos los medios para que su hija volviera a casa, golpeó todas las puertas necesarias pero ya no había esperanzas, las autoridades habían desistido en su búsqueda. Poco a poco la pena consumió su vida hasta que una mañana ya no despertó. El Amo de Aiko, hizo los arreglos para que su funeral fuera digno de una reina y así mitigar en parte el dolor de ella al no poder estar presente.
También se supo que al cabo de unos años, alguien más desapareció en las mismas circunstancias que Jeannette, pero esta vez las autoridades fueron más rápidas y empezó una búsqueda frenética que termino por descubrir el tráfico de Blancas que hacía la Universidad solo con mujeres de cierta edad, que no bordeaban los 30 años y que buscaban la oportunidad de una beca para mejorar sus competencias laborales. También se supo que la policía estaba involucrada; que los "negocios" no solo incluían mujeres, sino que había droga y armas de por medio. Dieron con todos los involucrados menos con el Amo de Aiko ni sus cómplices, ya que el dinero silencia a todos, porque no todos son leales a sus convicciones cuando descubres su precio.
Pasiones Prohibidas ®

Interesante y triste historia , lamentablemente este mundo está lleno de personas que creen que todo tiene un precio
ResponderBorrarUn diario para reflexionar
Excelente mi Amo bien relatado
Wow, no esperaba este final, excelente relato que te lleva más allá y te hace reflexionar sobre todo lo que pasa en la sociedad, traspasando fronteras,sin importar la nacionalidad conocemos y tememos esta realidad.
ResponderBorrarRealmente un relato muy intenso, aquí se demuestra que puede haber maldad donde quiera, y que son reales.
ResponderBorrarAdemás demuestra que hay heridas que pueden sanar y otras que no, y que en las manos adecuadas somos arte.
Muchas gracias por compartir, lleva mucho a la reflexión
Una historia triste demasiado qué pena por su madre pero a veces a las mujeres les toca vivir experiencias duras felicidades Caballero como siempre
ResponderBorrarExcelente relato, como siempre maestro
ResponderBorrarTienes una narrativa única Mr.P, lastima que la pobre chic no pudo ver de nuevo su madre y que al saber ella todo lo que tuvo que pasar su hija se haya marchitado hasta morir; si hay algo bueno de la situación seria que al fin Aiko encontró un lugar donde ser amada
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