Aquella noche no conseguí dormir, realmente estaba nerviosa por todo lo que pasó ayer; incluso cuando en plena noche me desvelaba, aún me temblaban las piernas tenía la sensación de que nada había pasado y que solo había sido un sueño hasta que miré mi galería. Confirmé que no era un sueño sino una dulce realidad, había conseguido convertir a la mujer de hierro en una simple sumisa a mis órdenes, llegó la hora sonó mi despertador de forma inútil, ya que llevaba horas despierta, no sabía si escribir a Paulina o lo haría ella, pero me fui a duchar para aclarar las ideas.
Al salir de la ducha vi que no había recibido ningún mensaje de mi sumisa, pero no le di importancia, me preparé el desayuno y mi vestí. Me puse una camiseta blanca con un poco de escote y unos jeans que marcaban mi culo, hoy me decidí llevar solo un tanga de hilo blanco debajo de la ropa, me preparé para salir y mi móvil comenzó a sonar era Paulina, lo dejé sonar unas cinco veces y contesté. "Buenos días, Ama he venido a buscarla en coche espero que no le moleste" –me dijo. "¿Qué? Claro, no hay problema, ahora bajo, pero ¿no es raro que nos vean juntas? -le dije. "Ama no pasa nada, estacionaré en el parquin de profesores" –dijo con seguridad. "Bien zorrita, espero que me esperes con ganas" –dije riendo. Al instante le colgué, me excitó que viniese a buscarme, ya que me sentía importante y poderosa ante ella, como si tuviera el control total.
Allí estaba en su auto, metí la mochila en el maletero y me preparé a abrir la puerta del copiloto, nada más abrirla allí estaba ella a cuatro patas en el asiento enseñándome su puta vagina babosa y su culo con el plug bien metido haciendo que al mínimo movimiento lo notase. Me comencé a mojar, ya que no me esperaba que me recibiese así. "Maldita cerda por una vez en tu vida cierra las piernas que vamos a llegar tarde" –le dije. "Claro mi ama" –me respondió de la manera más dulce.
Se sentó llevaba un vestido con una falda cortísima que apenas le tapaba ese culazo que tenía, y encima con el plug metido al más mínimo se le iba a levantar el vestido, enseñaba tanto la espalda como el ombligo. Ella nos tenía tajantemente prohibido "enseñar" en sus clases y por último un pedazo de escote que sería el centro de miradas de cualquiera y más aún porque llevaba las tetas y el cuello lleno de mis chupetones que ni se había tapado con un poco de maquillaje, los iba luciendo como si fuese un premio o una medalla y le quedaban muy bien, no pude evitar ir durante todo el viaje hacía la universidad metiéndole mano y tocándole esas tetazas hasta que ella me hizo un gesto.
"Ama le he enviado un enlace para descargar la aplicación para el plug" –dijo de manera caliente. "Perfecto zorrita te vas a ganar puntos con esa actitud" –le dije mientras la miraba a los ojos. Descargué la aplicación y no lo encendí, ya que no me parecía interesante solo hacerla gemir para mí, quería hacer algo más interesante y que sabía que a mi sumisa también le iba a excitar como una loca. Estacionamos, no había nadie, ya que habíamos llegado unos minutos tarde así que todos esos autos vacíos fueron testigos de mi primera orden: "Tu cerda ponte a lucir las tetas por fuera del vestido". "Por su puesto ama" –me respondió. Se sacó las tetas por fuera del vestido e iba luciendo sus pezones ya duros por todo el estacionamiento, le di un fuerte azote en el culo que ella aceptó con un gemido, después le levanté el vestido para ir viéndole mover el culo para mí y eso hacía, lo iba luciendo con su plug bien metido en su culo, le encsntaba ser una puta y eso a mí me sorprendía; yo estaría muerta de vergüenza, pero a ella parecía que le daba igual todo, lo único que quería era más y más; estaba muerta de deseo y yo aun con miedo de ser descubiertas, decidí encender el plug al máximo. "¡Ohhhhhhhhh Ama! ¡Por Dios! ¡Qué rico!" –decía mientras empezaba a gemir y jadear.
Se quedó parada le comenzaron a temblar las piernas, su cara era una delicia, en sus ojos se notaba que lo estaba disfrutando. No paraba de gemir como una loca y yo me acerqué por detrás y puse mi mano en la boca para que no nos escuchasen; metí los dedos en su vagina para hacerla sufrir aún más, ya que me estaba poniendo cachondísima, acerqué mis labios a su oído y le susurre en un tono autoritario pero caliente: "Vaya espectáculo zorrita, pero guárdate un poco de voz porque tienes que dar una clase llena de pervertidos deseando verte y tú aguantándote las ganas de follar con la chica de primera fila". Me separé de ella lentamente y le miré a los ojos con una sonrisa y bajé la vibración del plug al mínimo, ella al ver que bajó el movimiento en su culo se fue con una sonrisa, yo no le dije nada a modo de desprecio continué caminando. "Ven perra, ponte a cuatro patas y camina a mi lado" –ordené. Ella solo obedeción, aún seguía con las tetas al aire y mostrando su culo con orgullo, se colocó a mi lado como buena mascota, continuamos el paseo hasta llegar al ascensor. "Ahora, ponte de pie y ponte un poco decente que pareces una puta de esquina" –le dije. "Y lo sería si fuera por complacerla mi Ama" –respondió. Lo de puta de esquina era lo que siempre nos decía a todas las chicas que entrabamos a clase luciendo ropa moderna y me encantó decírselo, ya que ella siempre iba con su aura de superioridad moral y física, ya que ella sabía que estaba muy buena y tenía un cuerpazo, y que era el centro de todas las miradas, con ese comentario la había colocado incluso por debajo de todas sus alumnas y sobre todo por debajo de mí y eso ella lo sabía, lo disfrutaba.
Entramos en el ascensor y me coloqué a su lado estaba orgullosa de tener a una mujer así a mis pies, marqué el piso donde ella tenía clase yo tenía muy claro que a las mías no iba a ir, solo iba a estar con ella todo el día pegada a cada movimiento que hiciese a la mínima su culo iba a comenzar a vibrar sin parar. "Ama yo tengo clase en dos horas. ¿Le parece ir a mi oficina?" –dijo con los ojos iluminados. "Me parece buena idea. Me calentó mucho la primera vez que te tuve de rodillas comiéndome la concha, así que vamos" –le dije. Cuando se abrió el ascensor y caminar por el pasillo comenzaron las primeras miradas hacía mi umisa, me sentía un poco incómoda siendo el centro de atención de todo el mundo, tanto alumnos como profesores ; yo era la alumna más callada, la que no solía ir mucho a fiestas y durante toda mi vida había sido una chica muy decente; hasta que vi a esta puta en aquel video y saqué mis instintos sexuales. Encendí el plug en el pasillo, su cara era una delicia; mordía sus labios para evitar gemir, le costaba andar, ya que sus pasos se veían interrumpidos por la vibración así que la cogí del brazo para ayudarla a andar, lo intentaba aunque le costase, lo hacía con pasos pequeños, pero decidida, la velocidad del plug no era muy alta estaba a la mitad, pero aun así esa situación nos estaba volviendo locas, ella ya olía a excitación, incluso invitaba a cualquiera con aquel vestido que realzaba todos sus atributos a qué se la quisiera coger, pero era mi puta. Apagué el plug y continuamos andando hacía su oficina, tenía ya muchas ganas de follármela en su escritorio donde durante tantos años había anulado la personalidad de chicas como yo solo por el hecho de ser una amenaza para su imperio femenino y todo su poder sexual, justo el tema que ella daba "La Dominación a través de la psicología" e iba a poner en práctica todo lo que había aprendido en sus clases.
Entramos a la oficina y cerró a puerta, le agarré del cuello y la pegué contra la puerta dándole un perverso beso, mi mano seguía en su cuello, le apretaba de forma suave, pero marcando mis uñas en ella; con mi otra mano recorría su espalda desnuda haciendo forma de "s" hasta llegar a su culo el cual agarré con fuerza y lo marqué con un par de azotes, ya que sabía que le encantaba, metí mi mano por el vestido subiéndolo hasta su cadera, nuestras tetas casi se rozaban indecentemente, me aparté despacio y bajé con un dedo su escote haciendo que sus tetas salieran de paseo al igual que en el estacionamiento y agarré sus pezones retorciéndolos un poco sin mucha fuerza de manera gradual. "Hermosa cara tienes pedazo de zorra, desde que me llamaste en la mañana se notaba que tenías unas ganas de ser follada como la perra en celo que eres" –le dije. "Si Ama, no he podido dormir en toda la noche, solo quería volver a ser su perrita y estaba deseando que pasaran las horas para volver a verla" –respondió. "Me doy cuenta, tu sucia vagina se está derritiendo" –dije mientras pasaba mis dedos por su sexo que goteaba. Me respondió: "Desde ayer no paro de chorrear. Usted me calienta demasiado y me hace perder el control". Me tomó los dedos y los lamió de forma sexy. La agarré de la barbilla mientras acercaba mis labios a su boca lentamente, sacó la lengua y dejé caer saliva en ella y la tragó completa. "Ve al escritorio" –le ordené. "Sí mi Señora" –respondió.
Se apartó de mi vista y fue directa al escritorio tirando todo como si fuese una película, apoyó sus manos en el escritorio y puso su culo a mi disposición, ofreciéndomelo. Por las luces de la oficina se notaba un brillo especial en su culo a causa del cromado de su plug; yo estaba caliente, pero quería más quería hacerla sufrir un poco, fui lentamente mientras me manoseaba la vagina por encima del jeans, solo se escuchaba el sonido de mis pasos recorriendo la sala que cada vez se hacía más pequeña, mezclados con nuestra respiración entrecortada a causa de la excitación por aquella situación. Paulina comenzó a mover su culo lento a cada paso que daba, llegué ante ella y le di unos fuertes azotes en ese culo que se veía exquisito. Encendí la aplicación para activar el plug y lo puse a una velocidad media y ya comenzaron los primeros gemidos. "¡Oh, sí. Deme más fuerte Ama!" –decía. "¡Cállate perra! Aquí solo se puede hablar si se levanta la mano y se abren las piernas. ¿Entendiste?" –le dije.
Levantó la mano y abrió aún más las piernas delante de mí. No le concedí la palabra, quería hacerla sufrir, dejarla al límite del orgasmo. Le comencé a tocar la vagina sin llegar a meterle los dedos. Al cabo de varios gemidos endemoniados, la tomé de su pelo y la di vuelta mientras le miraba a los ojos y ella con una mirada de perra desafiante me aguantaba la mirada, y se mordía el labio para no intentar besarme, cosa que me gustaba; aún sabiendo de qué ella era a inferior a mí seguía intentando mantener su estatus ante mí. Metí mis dedos y comencé a follarla de manera furiosa mientras que con mi otra mano agarré su pezón izquierdo y lo retorcí con fuerza, ella estaba en éxtasis como una loca no paraba de gemir ya no podía contenerse ante mí. Por momentos seguía sin creérmelo que la tuviera así, abierta de piernas como una cualquiera solo para mí; mi mente aún no había asimilado aquella realidad que se hacía excitante y perversa en cada momento.
Aumenté la velocidad del plug a casi al máximo y agaché a comer su coño, no metí mi lengua solo jugaba con su clítoris para dejarle al punto de explosión y dejarle con las ganas solo para demostrar que seguía siendo mía y que siempre lo será que lo que pasó ayer fue el nacimiento de una nueva ama su ama, noté como sus piernas ya temblaban, su coño palpitaba ya se notaba como sus fluidos iban a empaparme así que decidí parar sin darle ninguna explicación. "Ven zorrita, ahora dale un uso a tu puta lengua y mientras lo hagas no tienes permiso de tocarte" –le ordené. "Sí mi Ama" –respondió entre gemidos. No le salían ni las palabras, estaba tan excitada que casi no podía ni moverse. Me quité los jeans y el calzón. Me senté en su escritorio con las piernas sobre sus hombros y ella se arrodilló ante mí sacando su lengua que comenzó a lamer mis muslos haciendo que me recorriera un escalofrió por todo el cuerpo; mis pezones se pusieron duros de un solo movimiento, metió solo la punta de su lengua en mi vagina, comenzó a subir y bajar lentamente cosa que me volvió loca, alcé mi mirada al techo, cerré los ojos, ya que las luces me encandilaban, metió su lengua entera provocándome un dulce gemido. "¡Sí perra, que bien lo haces! Sabes cómo provocarme" –le decía entre gemidos.
Parece que no se inmutó con el comentario, ella seguía dándome placer, moviendo su lengua subiendo y bajando, dando vueltas sin parar, haciéndome gemir y gemir provocándome temblores por todo el cuerpo, coloqué una mano en su cabeza para guiarla aunque ella era la experta y la que en ese momento estaba controlando mi cuerpo, la otra mano la tuve que apoyar en el escritorio, ya que me estaba volviendo loca, se notaba que era una inexperta y que aquella profesora arrogante e insoportable me excitaba a unos niveles que nunca había llegado a fantasear, estaba loca de placer, tenía un poder y un control asombroso sobre las sensaciones de mi cuerpo. La miré a los ojos acariciándole el pelo con mi mano, se veía como toda una puta en esa posición, arrodillada ante su Ama, su lengua me estaba dando un baile al clítoris succionándolo y dándole unos masajes que hacían salir mis fluidos cada vez más abundantes, señal que venía un orgasmo intenso y que me habría explotar en un delicioso squirt.
Así lo hice, sin avisar comencé a expulsar mis fluidos en su boca dejándola bien empapada, estaba toda mojada, su maquillaje estaba arruinado y mis jugos se escapan por la comisura de sus labios llegando hasta su escote mojándole las tetas, haciendo que la poca tela que llevaba encima también se mojase, haciéndola perder su dignidad. La empujé haciendo que se cayera al piso, me levanté del escritorio, lo había empapado entero, suerte que no había ningún examen si no hubiera quedado irreconocible. Creo que tendrás que limpiar esto, así que usa tu sucia imaginación perrita.
Comenzó a restregar sus tetas por todo el escritorio limpiando todo lo que había empapado con su vestido, dejándolo seco. Me miró con el vestido empapado, la miré y de lo excitada que aún estaba la comencé a besar con locura, disfrutando de mi propio sabor en sus labios y haciendo que también se corriese aún más su labial, nuestras lenguas jugaban, noté que vibraba recordando que su culo estaba recibiendo vibraciones del plug sin parar, me sorprendía todo lo que estaba aguantando, así que decidí ser buena por un momento y apagué el plug, ya no sabía qué hacer, si hacer que acabase allí mismo o esperar. Le di la vuelta oliendo como emanaba hedor a sexo a kilómetros. Le ordené: "Ponte con las manos en el escritorio y deja ese culo en pompa perra, voy a cambiar de sitio tu plug".
En silencio obedeció dándome el culo, me acerqué a ella y saqué lentamente de su culo aquel plug que ya olía a sexo, estaba empapado; me miraba de reojo con una cara de caliente, cuando terminé de sacarlo lo olí, tenía un olor muy fuerte seguramente llevase metido desde ayer por la noche. Cuando ví que me estaba mirando me lo metí en la boca y lo comencé a chupar de forma sensual, lento para que ella gozase igual que yo, lo pasé por mi vagina, empapándolo de mis fluidos y se lo metí en la boca. Lo chupó hasta casi tratarlo por completo. Después volví a pasarlo por mi vagina antes de meterlo en la suya.
Al verme hacer eso, Paulina acomodó su vagina dejándome vía libre para meter el plug, ya que ella lo deseaba igual o más que yo. Lo introduje lentamente el plug, sacándolo y metiéndolo lento hasta llegar al fondo de su sexo donde se acomodó sin problemas, ya que entre su postura y lo dilatado que lo tenía casi cualquier cosa le entraba con facilidad, le di una fuerte palmada en la vulva y comprobé que el escritorio estuviese bien limpio, la puta había hecho los deberes, miré la hora le tocaba ir a clase aquí es donde me comencé a poner un poco nerviosa, ya que quería que se corriese en mitad de la clase sin ser descubierta. Hice que secara su rostro y arreglara su maquillaje, obediente retocó su maquillaje mientras me vestía. Me tomó de la mano y sin decir nada me llevo a la puerta.
En ese momento entendí que aunque yo soy la que tengo que Dominar, ya que tengo el poder sobre ella, Paulina era la experta y me iba a ayudar en todos los momentos en los que yo dudase, ya que en esta locura estábamos las dos e íbamos a evolucionar juntas, aunque mi sumisa ya estaba a un nivel sexual muy superior a mí, pero yo era su Ama y estaba allí para imponerme y eso hice, antes de abrir la puerta la hice girar para pellizcarle los pezones muy fuerte, me acerqué a su oído para susurrar mientras se escuchaba su respiración disfrutando de aquel placer doloroso. "Puede que seas una sumisa experta, pero aquí estoy yo, tu Ama y ahora te voy a demostrar que soy capaz de hacer". Solté sus pezones y ella abrió la puerta. "Adelante Ama, salga usted primero" –dijo. "Así me gusta zorrita, que sepas cuál es tu lugar" –le dije sin mirarla en señal de desprecio. Me coloqué a su lado, estaba el pasillo vacío y no caí en la tentación quería esperar hasta llegar a clase para hacer todas las cosas perversas que tenía pensado, fuimos caminados hasta la clase, estaban todos revueltos, ya que llegábamos tarde, pero le dio igual de un grito acalló a toda su clase. "¡Silencio! Por motivos que a ustedes no les importa no he podido llegar antes, ahora todos a sus asientos!" –dijo con ese tono autoritario.
Paulina se imponía, aunque con esa ropa y su actitud desconcertaba a la gente que por miedo no se atrevían a hablar ni comentar nada, se podía escuchar hasta los sonidos del botón de los bolígrafos, el de los cuadernos y el de las hojas colocándose en la mesa, me senté al final de clase, nadie me conocía realmente solo de vista en los pasillos o de fiesta que aunque no fuese mucho en alguna habíamos coincidido, antes de que se pusiera a dar clase le envié un mensaje: "Queda atenta al teléfono porque te voy a enviar órdenes que debes seguir durante la clase". A lo que respondió: "Sí Ama, estaré atenta sus órdenes". Me acomodé para disfrutar de ella y de este espectáculo. Desde mi lugar se veía todo perfectamente, le dejé comenzar la clase, cuando llevábamos unos 10 minutos encendí el plug lo puse a una vibración mínima, ya que iba a subir gradualmente la intensidad, ella me miró con una sonrisa dejando de dar clase en aquel momento solo para disfrutar de mi cara de placer viéndola; en última fila del aula no había nadie mirándome. Bajé mi mano izquierda para tocarme lentamente por encima de la ropa, y así le hice saber, bajé el móvil lentamente para grabar como me tocaba y así hice estuve unos minutos tocándome y le envié el video.
En cuanto escuchó el móvil vibrar encima de su mesa fue a verlo, al ver que era un video mío ya se dió cuenta como sería la clase. Mandó un ejercicio para que la gente hiciera mientras ella se sentaba en su silla a ver el video, no sé cómo lo hizo, pero me llegó un video de su vagina en aquella silla, de como suavemente vibraba y lo mojada que estaba con un mensaje: "Me derrito, me tiene empapada". Ese video me encantó, no solo por ver su vagina chorrear por mi culpa, era más la situación ver aquella vagina fantaseada por tantos alumnos durante años y que ahora estaba a mis pies, me encantó y quería hacérselo saber, le dije que se pusiera de pie y así lo hizo, se recompuso y dió un grito: "¡Atentos! Supongo que han tenido el tiempo de hacer lo que pedí. Ahora quiero sus cuadernos en mi escritorio". Rápidamente todos se encaminaron hasta ella, dejando uno a uno los apuntes sobre la mesa. Obviamente también llevé el mío, no había atendido a su orden, solo una hoja con letras en mayúscula: "¡ERES MI PUTA!". Estaba por dar su cátedra, en ese preciso momento aumenté el plug al máximo sin la intención de mantenerlo, solo para ver su reacción, y me miró mientras mordía sus labios y llevaba una mano a su muslo, lo arañaba para contenerse, la gente murmuraba ya que se había callado así porque si, lo volví a bajar a la velocidad de antes; Paulina con un suspiro se recompuso, estaba disfrutando de cada maldito segundo de ese día, quería saciar mis ganas, pero aún quedaban unos minutos de clase así que decidí en el peor momento hacerla explotar, en mitad de su explicación coloqué el plug al máximo y no iba a parar quería que acabase en mitad de aquella explicación, ella miró el móvil y vio mi mensaje: "La clase está muy interesante". Lo entendió e intentó continuar pero no pudo.
En mitad de la explicación llevó una mano a su boca, estaba explotando, estaba acabando ahí mismo, buscaba mis ojos entre tantos alumnos, la dejé así, la clase no sabía que pasaba, se miraban todos con cara de ¿qué pasa? Intentó tomar asiento pero no podía alcanzar su silla, ya que era la hora, cuando el último alumno abandonó la clase ella calló rendida de rodillas en el suelo donde con sus fluidos había creado un charco de flujo que olía desde mi sitio, yo fui bajando los escalones uno a uno lento haciéndola sufrir de tanta vibración, mirándola con desprecio desde mi altura, ella también me miraba entre gemidos, y no se contenía, llegué en frente de ella y me agache agarrándola de la barbilla y le dije: "Puta, levántate, ya llevas mucho sin hacer nada".
Le solté la cara con fuerza y me senté en su silla, o como nosotros en tono burlón "El trono de la Reina". Le hice un gesto con mi mano indicándole que viniese, a gatas vino hasta mí y le ordené que se coloque debajo del escritorio. "Paulina, me gustó tu clase, tendré que venir más seguido para visitarte, pero ahora tienes deberes pendientes y unas tareas que cumplir" –le dije mientras desabrochaba mi jeans. "Sí Ama, seré la alumna que usted desea" –contestó.
Sin decirle nada, hizo mi tanga aún lado y comenzó a comerme la vagina al igual que en su oficina, solo que esta vez era la tarima donde está vez era ese lugar sagrado llamado aula. Me daba incluso más morbo pensar que aquella clase que hace escasos minutos estaba llena de alumnos que fantaseaban por follarse a aquella extraña profesora y que ahora estaba ante mí. Me hacía gemir con perversión, su lengua sabía perfecto como deslizarse, era toda una experta; me estaba haciendo chorrear profusamente y ahora incluso con más motivos, me volvía loca esos movimientos de esa perversa lengua que no paraba, incluso me hacía temblar del placer que me llegaban a producir. Estaba gimiendo sin parar, no podía controlarme, me calentaba escuchar mi voz haciendo eco en la soledad del salón. bajé mi mano a la cabeza de mi sumisa, mi mano despeinaba su pelo dirigiéndola de forma inútil, ya que ella controlaba mi clítoris tal y como quería sin darme tiempo a asimilarlo dándome impulsos sexuales sin parar, yo estaba en éxtasis ante sus movimientos.
En un pequeño momento de lucidez entre tanto gemido escuché la puerta del aula abrirse, no pude reconocer quien era, pero escuché una voz que no puede reconocer quien era: "¡Perdón! Debí golpear antes. Tú sigue en lo tuyo, no he visto nada" –dijo la voz de una chica. "¡Lárgate de una vez idiota, estás interrumpiendo, no te das cuenta!" –le grité. Entonces cerró la puerta y se fue. Por un momento me asusté, ya que pensaba que nos había descubierto, pero Paulina no parecía inmutarse seguía dándome lametones y chupando mi clítoris sin parar, iba a tardar poco en acabar y eso ella lo sabía, así que la agarré fuerte de la cabeza y pegué su cabeza contra mi vagina para empaparla, saqué mi móvil para encender el plug para ponérselo un poco más difícil, pero no podía ya estaba chorreándole en la boca a la puta de Paulina, haciendo que beba mis fluidos, mientras ambas gemiamos sin parar. "¡Oh, qué exquisito!" –exclamaba Paulina mientras yo me deshacía en gemidos. No pasó mucho tiempo y ella también se entregó a un intenso orgasmo que la hizo convulsionar de placer. No se levantó hasta beber hasta la última gota de mis fluidos y limpió sus labios con esa puta lengua que tanto placer me daba.
"Eres una delicia putita, me vuelves loca" –le dije. "Gracias Ama, para mí también es un placer tener el derecho a saborear su vagina y beber su placer. "Vámonos, zorrita creo que tu trabajo aquí ya ha terminado" –le dije. Dejamos el escritorio como un escenario de sexo desenfrenado creado por dos fieras sexuales. El secreto mejor guardado era que había una nueva Reina que se sentaba en ese trono y que la antigua monarca era la más puta de ese reino. volvimos al estacionamiento y emprendimos el viaje hasta mi casa en silencio. Por esos minutos solo escuchamos nuestra respiración agitada, el día había sido perfecto y ambas lo habíamos disfrutado. Al llegar Paulina me dice: "Ama, para mí es un verdadero placer ser su puta y agradezco que me haya sacado esa careta y me dé la libertad de disfrutar plenamente de lo que soy, una puta dispuesta a complacer y a correr riesgos que antes ni siquiera hubiera pensado por mantener mi estatus". Sentí ternura por lo que dijo, ya que ví sinceridad en sus ojos; en verdad se sentía con la libertad de hacer cuánto le ordenara para mí placer. "Me sorprende lo mucho que hemos logrado y la forma en que ambas lo disfrutamos. Eres una buena puta" –le dije. Antes de salir del auto le ordené: "Esta noche tendrás una clase virtual. Espero que seas puntual". "¿Desea algo especial Ama?" –me preguntó. "Vístete de estudiante de secundaría. Falda, blusa y corbata. Ponte coletas y te presentas ante mí como la puta de la clase" –dije. "Será así Ama, todo por su placer" –respondió.
Le dí un beso caliente en esa boca y la escupí para que tuviera algo para recordarme. Ella tragó mi saliva y me agradeció por tan exquisito regalo. Entré a mi casa exhausta, me di una ducha y bajé a comer con mis padres y a comentarles "mi provechoso día de clases" obviamente sin los perversos detalles.
Pasiones Prohibidas ®

Me encantó cada sucio detalle 😈
ResponderBorrarQue Perverso eres Mi Cielo
Haces que la mente vuele en cada línea, excitante de principio a fin
Yo también me hubiera divertido de lo lindo 😌🔥
Sin duda un excelente y muy rico relato Mi Adorado Perverso 💋😈
Sin duda alguna un relato exquisito y cautivador, digno de ser leído mil y un veces, usted si que sabe cómo hacer volar la imaginacion y encenderla a niveles insospechados.
ResponderBorrarSiempre dejando al lector con ganas de más...
Gracias por tan exquisito y excitante relato.
Muy buen relato Caballero y a la vez muy perverso mmm increíble
ResponderBorrarCaballero mis más sinceras felicitaciones 👏 Un excelente relato
ResponderBorrarQue perversa imaginación lo hace ir a otro nivel gracias
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